Un hombre en Japón no tuvo problemas para deshacerse de su vieja amante. La envolvió en un sleeping bag y la llevó a tirar a un bosque para poder irse a vivir con su hijo. Cuando descubrieron el “bulto” varios dias después la policía buscó por todos los medios al culpable. Este se presentó a la jefatura de policía para confesar que el había tirado el bulto. Lo acusan de tirar basura. No se apiadó el amante del hecho de que esa muñeca de silicón de tamaño natural había sido su compañera sexual y sentimental por varios años. Así de cruel es el amor.
(En español)
Tags: amor | extraño | Japon | sexo
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